gisele carolina merlhe
Lic. en Turismo
Desde muy temprana edad sentí una profunda fascinación por los viajes, conocer personas, descubrir las distintas culturas y dejarme sorprender por lo nuevo. Ese amor por los viajes me llevó a estudiar Licenciatura en Turismo, con el deseo de acompañar a cada persona a concretar el viaje de sus sueños.
De niña, mi abuela me enseñó el francés a través de canciones y libros y a través del idioma me transmitió un amor inmenso por Francia, tierra de mi padre y de gran parte de mi familia. Con el transcurso de los años fui descubriendo que ese amor se expandía a cada nuevo rincón del mundo que descubría, a cada país y ciudad que visitaba.
Si bien comencé hace algunos años mi propio camino de expansión y descubrimiento, mis viajes continuaban siendo motivados por conocer distintos territorios y distintas culturas.
Cuando conocí a Natacha, y tras compartir nuestra primera experiencia de viaje juntas, descubrí otra manera de viajar, en donde no solo esta implícito el deseo de explorar lugares sino en donde podes reconectar contigo mismo, son viajes hacia adentro, hacia vos, viajes que tocan lo más profundo de tu ser y que te permiten reconocerte y sentir que existe otra manera de vivir la vida.
Con Natacha nos conocimos en un encuentro grupal, nos conectamos por el amor compartido hacia Francia y ese fue el inicio de este camino que nos llevó a crear Viajes de Luz.
Cada ruta fue creada con mucho amor, cuidando cada detalle para que la experiencia sea armónica, transformadora y liviana. Cuando armábamos la ruta hubo lugares que estaban programados como puntos para visitar o dormir, pero algo no cerraba y mágicamente todo se modificaba y se sumaban otros sitios que ni pensábamos pero que más tarde comprendíamos que nos esperaban para alguna vivencia. Fue entonces que descubrí que la ruta es guiada por algo mayor que escapa a nuestro raciocinio, que en la ruta surgen encuentros inesperados con personas maravillosas que iluminan el camino y momentos mágicos que no estaban planeados.
Así nace esta invitación: a vivir una forma diferente de viajar, donde cada destino se convierte en un espejo y cada experiencia en un portal hacia ti mismo.
Bienvenidos a tu propio peregrinar interior!
Con cariño,
Gisele